El Duelo Perinatal
El duelo por un hij@ que es invisible para los demás pero real y palpable para los que lo viven.
Nos referimos a duelo cuando sufrimos un malestar causado por la pérdida, normalmente, de un ser querido. La etapa de duelo tras un fallecimiento es considerada una respuesta natural del ser humano, en la que se manifiesta (de manera visible o no) el dolor producido por esa pérdida.
En el caso del duelo perinatal nos estaríamos refiriendo a una pérdida que ocurre en torno a la etapa perinatal, alrededor del nacimiento, el fallecimiento de un ser que está por nacer o de un recién nacido.
¿Qué diferencia el duelo perinatal de cualquier otro?
En el caso de la pérdida de un bebé nonato o recién nacido, ésta va acompañada de un proceso fisiológico en el cuerpo de la madre, como es la subida de la leche o el cambio hormonal, que preparan al cuerpo para recibir a un bebé que nunca llegará. Por lo tanto no sólo existe el vacío emocional si no también el vacío fisiológico. El cuerpo manifiesta los cambios de igual manera pero nunca se reencuentra con el bebé que se hará beneficiario de ellos.
Además también encontramos diferencia en la expresión social, en muchas ocasiones las pérdidas perinatales no son comprendidas por la sociedad, a veces el entorno tiende a pensar que si ese bebé todavía no era conocido, el sentimiento de amor no estaba consolidado. Pero unos padres / madres sienten que su hij@ es real desde el momento que saben de su existencia. A partir de ese momento esa mujer o ese hombre ya se han convertido en padres y pueden empezar a imaginar cómo será ese bebé, cómo lo llamarán, que harán cuando nazca, quizá le hablen, por tanto sentirán la pérdida como la de cualquier otro hij@.
Sentir que no pueden expresar su dolor o que no serán comprendidos puede generar duelos complicados que queden sin resolver, por lo que es tarea de todos hablar de la muerte y duelo perinatal con normalidad, sostener y dejar expresar su dolor a esas parejas que están transitando una situación tan difícil y respetar sus tiempos.
Evitar frases que, con toda la buena intención, resten importancia a lo ocurrido, como… \»aún sois jóvenes, podréis tener más\» o “mejor ahora que más adelante”. Sobrevivir a un hij@ siempre es una vivencia desgarradora y difícil de encajar, un proceso que ocurre contranatura, por lo que es necesario que familiares y amigos arropen y permitan el dolor de una pérdida cómo ésta.
Desde la psicología entendemos que todo proceso necesita ser expresado y por tanto escuchado y comprendido. Si estás pasando por una situación similar y sientes que sol@ no estás siendo capaz de gestionarlo, no dudes en buscar ayuda profesional.




