Cuando escuchamos la expresión brote psicótico, solemos pensar en el grado más elevado de locura que puede alcanzar una persona (si es que para esto existen grados). Sin embargo, un brote psicótico, es producto de una alteración cerebral que se da en un momento dado y que tiene una duración limitada en el tiempo. Es decir, que tener un brote psicótico también te puede pasar a ti.
Se cree que existe una predisposición genética a la hora de sufrir un brote psicótico.
Los síntomas más comunes son las alucinaciones (escuchar voces o ruidos), delirios (creencias o ideas falsas) y comportamiento desorganizado (hablar solo, agresiones…). ¿Y a quién le suceden estas cosas? Pues realmente, nos puede ocurrir a cualquiera, y la razón es muy simple. A día de hoy, la opinión más extendida entre los expertos, es que la persona nace con una predisposición a desarrollarlo, lo cual significa que el brote puede desencadenarse o no. A pesar de esta opinión, tener un brote psicótico también te puede pasar a ti o a cualquiera.
No se puede saber a ciencia cierta si alguien esta predispuesto a sufrir un brote psicótico.
¿Podemos saber si cada uno de nosotros tenemos la predisposición? Pues a ciencia cierta, no. Por otra parte, conviene tener en cuenta que el brote psicótico puede ser único o volver a repetirse. Lo habitual es que se repita, cuando se dan dentro de un grupo de enfermedades mentales denominadas psicosis, de entre las cuales, la más conocida es la esquizofrenia.
Como comentaba anteriormente, el brote psicótico tiene una duración limitada en el tiempo, es decir, una vez transcurrido el episodio la persona recupera su estado de normalidad y, lógicamente, le llegará información de su comportamiento durante el brote.
Los brotes psicóticos tienen una duración limitada.
En este punto, si ha llevado a cabo una agresión grave, el paciente necesitará ayuda para asumirlo y su familia también, así como el receptor de la agresión y su familia. No se trata de situaciones “al uso”, sino de circunstancias especiales donde el supuesto “verdugo” es también, a la vez, “víctima” de su enfermedad.
Esperamos haberte ayudado.
Hasta la próxima!



