Teta o tetina: ¿Diferente amor? Cualquier opción es buena mientras sea una elección de los padres y no una imposición. En los últimos años, se ha venido ensalzando los beneficios de la lactancia natural, llegándose a recomendar su prolongación hasta los dos años de vida. Damos por sentado, que la lactancia natural dispone de múltiples beneficios, tanto para la madre como para el bebé y no sólo a nivel de nutrientes, sino de establecimiento del vínculo madre-hijo. Sin embargo, hay dos situaciones especiales en las que la nueva madre puede verse desconcertada:
- La madre tiene algún impedimento fisiológico, por lo que la lactancia natural no es posible o es muy dificultosa (pezones planos o invertidos u otras complicaciones en las mamas). En esos casos, si la madre tenía la intención de dar el pecho a su bebé, puede sentirse frustrada y angustiada hacia la lactancia natural, por la presión social y por parte de algunos miembros del personal sanitario. Esto supondría exponerse a tomas con el bebé llorando de forma intensa, que incrementaría la angustia en la madre, y unido a la frustración que ya de por sí siente, y la culpabilidad (porque “se supone” que tiene que intentarlo a toda costa), pueden sumergir a la mujer en una situación de pérdida de control y malestar emocional intenso.
- La madre opta por la lactancia artificial: es decir, toma una decisión personal, como cualquier otra en su vida, pero en esta ocasión, tendrá que enfrentarse al juicio social, que la considerará una madre “cómoda” o “desapegada” de su criatura. Nada más lejos de la realidad.
Aunque la lactancia natural es muy beneficiosa no es la única opción. Una madre no debería sentirse obligada a ejercerla sino es lo que elige y con lo que se siente cómoda.
La maternidad, así como la lactancia, es una opción personal, y corresponde a la madre, con el apoyo de su pareja, tomar las decisiones que considere oportunas. El juicio social no deja de ser una mera opinión, no es la única opción correcta. Por otra parte, y lo más relevante es que el establecimiento de un vínculo sano entre la madre y el bebé no solo depende de una teta o una tetina, sino también de la estabilidad emocional de la madre y de la calma que sea capaz de transmitir a su hijo/a.
Desde aquí, animamos a las nuevas madres y a sus parejas a decidir lo que consideren lo mejor para ellas y para sus bebés… ¡¡Será la opción correcta!!




