En un reciente trabajo elaborado por el Observatorio de la Salud de la Infancia y la Adolescencia, se apunta una mayor demanda por parte de padres que se siente desbordados y desorientados a la hora de educar a sus hijos/as adolescentes.
En dicho informe se resalta, además, que el 90% de las consultas en salud mental de niños adolescentes son por trastornos de conducta, principalmente TDAH, y Trastorno negativista desafiante, en franja de edad entre los 8 y 14 años, siendo más frecuentes entre los 13 y los 16 años. Asimismo, se apunta que los trastornos mentales y el consumo de sustancias se asocian frecuentemente con trastornos de conducta.
Se indica, por otra parte, que las familias con hijos con trastorno de conducta tienen en común los siguientes aspectos:
* Progenitores que se sienten desbordados, ejercen un pobre control parental y lamentan no disponer de más tiempo para estar con sus hijos
* Menores con pérdida de valor por la autoridad, baja tolerancia a la frustración y escaso rendimiento académico
Se apunta al centro escolar como lugar idóneo de detección precoz de estos casos y la psicoterapia individual y familiar como estrategias de tratamiento. Para que estas estrategias sean eficaces sería conveniente:
* Profesorado formado para la detección y manejo en el aula de estos casos
* Coordinación entre psicólogo y centro escolar, durante el tratamiento.
Quizás uno de los aspectos más relevantes a los que alude este trabajo sea el escaso control parental y la pérdida de valor de la autoridad por parte de los menores.
Por este motivo, el siguiente post lo dedicaremos a cómo ejercer correctamente la autoridad en el seno familiar.



