Hay personas que viven de recuerdos. De recuerdos de tiempos alegres, felices, y tal vez mejores de los que viven en el momento presente. Esta es una de las ventajas de tener memoria: podemos recurrir a ella para no sólo para recordar, sino también para volver a experimentar sensaciones y emociones positivas y placenteras.
Es algo a lo que podemos recurrir cuando la vida nos hace pasar por momentos difíciles, recordar momentos alegres, felices y divertidos, sirven para anestesiar la tristeza o la pesadumbre de un momento vital.
La memoria no sólo trae malos recuerdos de los que escapar y evitar. También puede ser nuestra aliada para sobrellevar malas épocas, puede funcionar a modo de refugio, de una burbuja en la que meternos y \»desconectarnos\» de la realidad.
Los recuerdos no son sólo algo de lo que escapar.
No se trata de vivir fuera de la realidad, sino de introducirnos en nuestra memoria para experimentar sensaciones agradables.
Recurrir a recuerdos alegres nos permite mantenernos a flote en momentos difíciles de la vida
Es una estrategia muy útil, tanto si lo hacemos en soledad, como si lo compartimos con alguien.
Espero que os sea útil!




