Habitualmente comienzo las sesiones preguntándole a los pacientes cómo les ha ido desde la última vez que nos vimos. Y es curioso observar como a veces, entre la incredulidad y la sorpresa, dicen \»pues la verdad es que me encuentro mejor\», y yo les pregunto \»¿Qué has hecho para sentirte mejor?\». Y la respuesta habitual es \»no sé\» o \»nada\».
Cuando se da una mejoría rápida, es habitual que el paciente no sea consciente de las estrategias que ha aplicado para conseguirlo
En ese momento aparco el trabajo que tenía planificado para la sesión y me centro en esto.
Os lo explico con un ejemplo: una paciente (vamos a llamarla Noa) que, al comienzo de la segunda sesión me comenta nota una mejoría significativa en su estado de ánimo y a la pregunta de ¿Qué has hecho para conseguirlo? responde el esperado \»no sé\», pero reitero la pregunta de diferentes formas y finalmente comenta sin darle mayor importancia \»no le di importancia y me centré en otras cosas\».
En este caso concreto tenía que ver con la necesidad de tener en orden y recogido en casa. ¿Cuál fue el origen de la mejoría? Pues la clave está en el proceso mental de Noa. Veámoslo con detalle:
- \»No le di importancia\»: es decir, restó gravedad al hecho de que la casa no estuviera recogida a su gusto. Esto implica dos procesos:
- Flexibilizó su idea de \»la casa tiene que estar recogida siempre\» o \»es terrible que la casa esté desordenada\» o \»necesito que la casa esté recogida para sentirme bien\».
- Decidió no dejarse llevar por estos pensamientos
- \»Me centré en otras cosas\»: aquí Noa realizó nada menos que tres procesos:
- Tomar la decisión de apartar la atención del desorden de la casa
- Puso en marcha el cambio del foco de atención
- Como consecuencia de ello, empezó a acostumbrarse a la incomodidad de ver la casa sin recoger. Si sigue poniendo en marcha este proceso, conseguirá habituarse y dejará de sentirse incómoda con la idea de que la casa no esté a su gusto.
Noa, de forma natural y sin ser muy consciente de ello, puso en marcha 5 procesos mentales que le han proporcionado una mejoría en su estado emocional, sintiéndose más tranquila y más animada.
No se trata de magia, sino de aplicar las estrategias adecuadas
Por tanto, no es magia, es aplicar las estrategias adecuadas y los psicólogxs entrenamos a los pacientes en estas, y muchas otras estrategias que les permiten alcanzar el bienestar deseado. Eso sí!, ni el mejor psicólogx del mundo puede tomar la decisión de aplicarlas, eso le corresponde al paciente.
Espero que os sea útil!
Hasta la próxima!!




