Es relativamente frecuente en personas con una biografía cuajada de episodios de ansiedad, que desarrollen una escasa tolerancia ante cualquier sensación de ansiedad.
Suele darse en personas que han sufrido episodios agudos de ansiedad (ataques de pánico) o épocas con sintomatología de ansiedad mantenida en el tiempo que les ha supuesto un malestar significativo.
No se trata específicamente de agorafobia, porque se da en personas que no han sufrido un ataque de pánico, sino de una hipersensibilidad a los síntomas de ansiedad.
Esta hipersensibilidad lleva a la persona a :
- Autoescanearse continuamente en busca de manifestaciones de ansiedad, o que el sujeto entiende como de ansiedad o precursora de la misma
- Incrementar las conductas de evitación de situaciones o actividades en las que creen que pueden generar algún síntoma parecido a la ansiedad
- Rumiación cognitiva: la preocupación por poder sentir ansiedad y cómo poder evitarla ocupan la mente de la persona gran parte del tiempo.
Paradójicamente, estas tres actividades, conducen al incremento de la ansiedad, que es lo que el sujeto intenta evitar.
En resumen, se trata de una preocupación obsesiva por intentar evitar experimentar ansiedad, que lleva precisamente a sufrirla.
Conclusión: es más útil y práctico adquirir estrategias de manejo de la ansiedad, puesto que es un fenómeno por que que pasamos todos en algún momento de la vida.
Hasta pronto!
Puedes contactar con nosotros en el 663408108 o hola@norbapsicólogos.com.




